Más allá de la etiqueta. Una manera de trabajar.
Este octubre cumplimos tres años desde que abrimos openbcn studios. Y durante mucho tiempo pensé que sabía lo que ofrecíamos. Hasta que alguien, en la fiesta del primer aniversario, me lo señaló con una palabra que yo no había usado nunca: «Esto es boutique.»
Boutique.
Me gustó. Resonó. La incorporé. Por aquel entonces nadie más en el sector la usaba. Unas semanas después, empezaron a aparecer otros estudios que también se llamaban boutique. Y no me sorprendió – me gusta pensar fuera de lo establecido, y eso a veces significa que lo verdaderamente nuevo termina inspirando a otros.
Pero había algo que permanecía constante, las valoraciones de nuestros clientes —desde el principio— decían siempre lo mismo:
«Marc fue muy atento y respondió a todas mis preguntas y peticiones antes y durante la sesión.»
«If you have a problem they help you solve it with a smile, wether it is complex logistics or something as simple as moving a chair to another room.»
«Super atento y muy cercano.»
Y me quedaba dando vueltas a una pregunta incómoda: si todos usamos la misma palabra, ¿qué nos diferencia realmente?
Un año picando piedra
Hace un año decidí parar. Parar de crecer sin entender. Parar de responder sin preguntarme. Y dedicar tiempo —mucho tiempo, con su coste personal— a entender qué significa de verdad esa palabra que alguien me regaló hace dos años.
No fue un proceso bonito. Fue un año de dudas, de desgaste, de volver a mirar cada detalle con lupa. Cuestionando cada proceso, cada interacción, cada email, cada presupuesto. Preguntándome constantemente: ¿esto facilita su trabajo o solo cumple un trámite? ¿Esto les da tranquilidad real o es teatro?
Pero fue también el año en que más he aprendido sobre lo que significa cuidar a quien confía en ti.
Y poco a poco empecé a entender algo: boutique no es una etiqueta de marketing. Es una forma de trabajar. Es anticipar lo que el productor necesita antes de que lo pida. Es resolver lo que aparece sin que tenga que preocuparse. Es hacer que producir aquí sea tan natural como si fuera su propio estudio.
Las palabras se copian en semanas. Entender lo que significan requiere compromiso.
Y la prueba más honesta que tengo no son mis palabras – son los clientes. Productores que habían trabajado en otros lugares que ahora también se llaman «boutique» y ahora trabajan aquí. Y vuelven.
«Ganar a la competencia es fácil. Ganarte a ti mismo es un compromiso eterno.» — Nike, 1977
Hoy seguimos en ese camino. No hay una línea de meta donde decir «ya lo conseguimos». Cada día busco maneras de hacer el trabajo más fácil a los productores que confían en nosotros. E intento ayudar incluso a quienes no reservan conmigo – porque esto no va de ganar una carrera, va de hacer las cosas bien.
Tres años después, España sigue sin ser un país fácil para mantener un negocio abierto. Pero cuando los clientes y productores que vienen aquí repiten, y cada vez son más, entiendo que estamos construyendo algo real.
Y cuando les preguntas por qué, te dicen exactamente lo mismo que decían las primeras reviews hace un año o algo más.
No sé si esto es lo que imaginaba cuando abrimos. Pero sí sé que es lo que quiero seguir construyendo: un lugar donde las marcas y los productores que valoran la excelencia puedan trabajar tranquilos, sabiendo que todo lo demás está pensado.
Y aquí estamos. No sé qué vendrá a partir de ahora, pero si algo he aprendido en estos tres años, es que nunca hay prisa cuando las cosas se hacen bien.
Marc
Studio Manager
